Las almejas "callo de hacha" son moluscos que reciben su nombre porque su concha es parecida a la “cabeza de un hacha” enterrada en la arena, sobresaliendo solamente la boca; dicha concha es de escaso valor comercial por ser extremadamente frágil.

 

Las almejas callo de hacha se conocen también como concha abanico o pluma y se capturan por su delicioso “callo” (músculo abductor que une la región blanda o visceral a las conchas, mismas que abre para comer o cierra para protegerse de algún depredador)

 

Las almejas callo de hacha forman diversos bancos, en poblaciones numerosas que conviven con otros moluscos como los ostiones y se localizan en los estuarios, bancos de arena o entre el fango en bahías y lagunas costeras del Pacífico, desde Baja California hasta el Perú.

 

México lleva a cabo un intenso trabajo de acuacultura, para recuperar el callo de hacha de los daños producidos por la explotación comercial. La pesquería de callo de hacha se realiza en la Región Baja California y Pacifico Norte; está compuesta por cuatro especies: callo redondo (Pinna rugosa), callo media luna (Atrina maura), callo liso (Atrina oldroydii) y callo riñón (Atrina tuberculosa).

 

Las almejas callo de hacha se pescan todo el año mediante buceo y ganchos manuales; principalmente de enero a mayo, cuando la temperatura del agua es fría, ya que en verano este organismo se encuentra en época de reproducción y pierde mucho peso.

 

En general, estos organismos producen perlas de color café pardo y obscuras, con textura quebradiza, sin belleza y sin valor comercial por ser del tipo “proteico”. Solo ocasionalmente producen bellas perlas naturales. Esta es la triste realidad de las perlas de callo de hacha.

 

En México, el callo de hacha generalmente se consume fresco con únicamente unas gotas de limón, en cebiches, cocteles combinados con otros mariscos, como complemento de ensaladas frías o empanizado; sólo un mínimo porcentaje de la producción es destinada para ser enlatado o deshidratado para sopas.

 

Recetas

Delicia de rebanadas de callo sobre rebanadas de tomate fresco y dulces rodajas de aguacate, con un ligero baño de una vinagreta con especias y tomate deshidratado, unas rodajitas de cebolla y hojas de albahaca)